Sin Jinete
Uva País de pie franco, plantada en 2003 en cabeza y en secano, sobre suelos graníticos meteorizados entre las colinas de Coipín, Ninhue, Valle del Itata.
Apenas una décima de hectárea, con parras desperdigadas entre Moscatel de Alejandría y algunas de San Francisco, trabajadas por Enzo Ortiz, viticultor de segunda generación.
Despalillado en zaranda y macerado 24 horas a 7 °C, con pisoneos leves y un prensado igual de suave. Fermentado en tanque a baja temperatura hasta secar. Trasegado y dejado luego sobre sus lías finas, buscando dilucidar la textura del (paisaje) vino. Solo decantando mediante frío, sin filtrar.
De color rojo cobrizo. Nariz floral de pétalos de rosa y un toque de azahar, con notas cítricas y un fondo mineral, sobre fruta roja fresca: granada y frutilla, con la murtilla aportando un lado silvestre. En boca es jugoso, vertical, vivo. La mineralidad vuelve a aparecer en el retrogusto, alargando el final.


